martes, 1 de enero de 2019

2018: Varias odiseas en el espacio

Con la vista puesta en lo que nos deparar√° 2019 en materia de nuevas misiones espaciales y an√°lisis de resultados de las ya existentes, me gustar√≠a hacer un breve repaso a lo que ha pasado este a√Īo, aunque hay tanto que contar, que es posible que me deje muchas cosas.



Desde tiempos inmemorables, el ser humano ha querido saber qu√© hay m√°s all√° de la colina, y apoy√°ndonos en la experiencia de nuestros antepasados hemos conseguido llegar al punto en el que nos encontramos hoy. Lo definir√≠a perfectamente el evento que tendr√° lugar en la madrugada de esta Nochevieja con el sobrevuelo de la sonda de la NASA New Horizons en un objeto del Cintur√≥n de Kuiper: Ultima Thule. Si no estabais muy “perjudicados” a las 6.30h a.m. (hora peninsular espa√Īola), quiz√° pudierais seguirlo en directo. Bueno, en riguroso directo no. La se√Īal tardar√° un buen rato en llegar…

Pero dejemos el a√Īo nuevo para otro momento y comencemos a recordar lo que ha ido pasando. El ser humano ha llegado a lugares rec√≥nditos de nuestro Sistema Solar, e incluso se ha propuesto avanzar tecnol√≥gicamente para poder llegar m√°s all√°. Citius, altius, fortius. Y, ojo, a nivel internacional. Cada vez m√°s pa√≠ses invierten en tecnolog√≠as aerospaciales y colaboran entre ellos, sabedores de que juntos avanzamos m√°s r√°pido. Saltamos de 2017 a 2018 con la miel en los labios por las sucesivas cancelaciones del Falcon Heavy de SpaceX. Lo cierto es que era algo demasiado grande como para no esperarlo con ansiedad. 

Las naves con fines comerciales que iniciar√≠an sus tests en 2018, lo pospusieron para este a√Īo en el que entramos. La NASA supervisa en ellas los desarrollos del Starliner en el Atlas V y la Dragon 2 en el Falcon 9.


En cuanto a cohetes se refiere, tenemos que mencionar los diferentes pasos en innovaci√≥n tecnol√≥gica que se han llevado a cabo. En enero se lanz√≥ el segundo cohete “Electron”, despu√©s del fallo del primero, y alcanz√≥ la √≥rbita en la que desplegar sus CubeSats. El primero en el que interviene alimentaci√≥n el√©ctrica en el proceso de combusti√≥n. En febrero, Jap√≥n lanz√≥ el cohete sonda SS-520-5 a vuelo suborbital en el que envi√≥ tres CubeSats en lo que ha sido el veh√≠culo m√°s ligero y peque√Īo lanzado nunca al espacio.

El 6 de febrero, millones de personas vivimos un hecho que por mucho que algunos lo denominen un simple test, lo cierto es que SpaceX supo sacar -y pudo- el rendimiento a una de las extravagancias de su jefe, Elon Musk. No se probaba el Falcon Heavy. SE PROBABA el Falcon Heavy, para mandar rumbo a Marte su carga √ļtil -in√ļtil para muchos, insisto-: un maniqu√≠ vestido de astronauta llamado Starman al volante del Tesla rojo descapotable mientras sonaba el cl√°sico de David Bowie… pero no acababa ah√≠ la cosa. Mientras eso ocurr√≠a, la incre√≠blemente satisfactoria capacidad de recuperaci√≥n de la primera etapa del Falcon 9 viv√≠a su versi√≥n m√°s excelsa y cinematogr√°fica con el aterrizaje simult√°neo de las dos unidades que hab√≠an ayudado a poner en √≥rbita el Falcon Heavy. Fue glorioso y memorable a partes iguales. La realidad superando a la ficci√≥n, una vez m√°s. Una catarsis espacial a la que millones de personas en todo el mundo estuvimos enganchados con la emoci√≥n de un cr√≠o.



Cualquier cosa que os cuente ahora puede que no os parezca tanto, lo sé, pero no por ello dejaré de hacerlo. Al fin y al cabo, esto es un resumen y hay que meter todo lo relacionado con el tema.

En mayo, la NASA segu√≠a dando pasitos de gigante para estudiar Marte, no vaya a ser que en un futuro haya que ir y no tengamos ni idea de qu√© pasa all√≠. Por eso lanz√≥ la misi√≥n MarsInSight, con la que se est√° estudiando la actividad s√≠smica del planeta rojo gracias a la tecnolog√≠a implantada en el rover que aterriz√≥ en suelo marciano el pasado mes de noviembre despu√©s de medio a√Īo de viaje. Toda una gesta debida a la dificultad de tomar tierra all√≠ “por culpa” de la d√©bil atm√≥sfera que obliga a frenar desde los 17.000 km/h a los 8 km/h en esos “7 minutos del p√°nico”, como los llaman en el mundillo. Paraca√≠das, escudo t√©rmico, retropropulsi√≥n y cruzar los dedos. No hace m√°s, ni menos. Que le pregunten a la sonda Schiaparelli, por ejemplo… 


En junio la sonda japonesa Hayabusa2 alcanz√≥ su objetivo: el asteroide Ryugu. La misi√≥n tambi√©n parece de pel√≠cula, si no fuera porque lo que va a hacer YA SE HA HECHO. Acercarse a la superficie, desplegar su brazo rob√≥tico, taladrar y recoger varios gramos de polvo para traerlos a la Tierra y analizarlos. Os he dicho que lo del Tesla al espacio era mucho, pero compar√°ndolo con esto parece un juego de ni√Īos ¿eh?… 


En agosto, NASA lanzaba ni m√°s ni menos que a explorar el Sol la sonda Parker Solar Probe. El lema que dieron a los medios fue puro marketing: "Una misi√≥n para tocar el Sol". La culminaci√≥n a un proyecto concebido durante la d√©cada de los 90. Su objetivo es sobrevolar la corona solar a unos 6 millones de kil√≥metros de distancia de nuestra estrella para conocer m√°s sobre su campo magn√©tico, sobre el viento solar y los diferentes procesos que ah√≠ tienen lugar. Utilizar√° Venus repetidamente como asistente gravitatorio para disminuir su perihelio orbital. Si os pregunt√°is c√≥mo va a ser posible eso, con el calor que har√° tan cerca del sol, pues la respuesta la tiene la tecnolog√≠a. Un escudo protector de carbono reforzado de m√°s de 11cm. capaz de soportar hasta 1.377¬ļC. Si ese escudo no est√° bien orientado entre la radiaci√≥n y los instrumentos, el instrumental se freir√≠a en segundos, as√≠ que los 8 min. de retardo de se√Īal hacen que sea la propia nave la que deba autorrecolocarse. Todo un reto que llegar√≠a en noviembre a realizar su primer perihelio, viajando m√°s r√°pido que cualquier otro artefacto.


Octubre fue un mes de lo m√°s ajetreado. El d√≠a 20 tuvo lugar el lanzamiento de la misi√≥n Bepi Colombo, colaboraci√≥n entre JAXA y ESA rumbo a Mercurio. Una misi√≥n de 10 a√Īos con m√ļltiples flyby´s en la que all√° por 2025 se desplegar√°n dos orbitadores para estudiar el planeta. Desde la Messenger de NASA no se hab√≠a tenido en cuenta a nuestro vecino m√°s peque√Īo.  En el terreno de los vuelos tripulados a la Estaci√≥n Espacial Internacional, la misi√≥n Soyuz MS-10 fue abortada por un fallo t√©cnico y sus astronautas deber√°n esperar a marzo de 2019 para volar en la Soyuz MS-12. El d√≠a 27 se lanz√≥ el Zhuque-1, primer cohete desarrollado en el sector privado en China -aunque no consigui√≥ llegar a la √≥rbita-. 



En diciembre, la empresa Virgin Galactic, del otro extravagante del sector, Richard Branson, envi√≥ su SpaceShipTwo por encima del l√≠mite de las 50 millas que la Administraci√≥n Federal de Aviaci√≥n norteamericana define como “espacio”. Adem√°s, la misi√≥n OSIRIS-REx llegaba a Bennu para algo similar a lo que la Hayabusa2 en Ryugu.


La OSIRIS-REx ha batido en la Nochevieja dos r√©cords: Bennu ser√° el astro m√°s peque√Īo alrededor del que nunca hayamos puesto una sonda en √≥rbita y tambi√©n ser√° la √≥rbita de m√°s baja altura de siempre… y todo eso ha ocurrido a 108 millones de kil√≥metros de aqu√≠. Tremendo colof√≥n a un a√Īo fant√°stico al que hay que a√Īadir (aunque ya sea 2019) la confirmaci√≥n del buen estado de la misi√≥n New Horizons sobre el asteroide 2014 MU69, al que coloquialmente se ha denominado Ultima Thule. (Espero poder realizar una entrada sobre ello en cuanto comiencen a confirmarse datos e im√°genes del sobrevuelo que tuvo lugar a las 6.33h hora peninsular espa√Īola del 1 de enero de 2019.) Algunos celebraron las campanadas de fin de a√Īo, y otros celebramos los 111 lanzamientos realizados exitosamente (de 114), las 8 actividades extravehiculares (o paseos espaciales) y, en definitiva, la ciencia que estamos llegando a hacer a millones y millones de kil√≥metros de nuestra casa.