jueves, 15 de septiembre de 2016

Steven Spielberg, Egipto y OSIRIS-Rex.

Si hay alguien visionario en el cine, quiz√° se llame Steven Spielberg. Director, productor, pero sobre todo “imaginador”. Historias incre√≠bles trasladadas con entusiasmo a la gran pantalla para sorprender al personal. Siempre con el radar encendido. ¿El objetivo?: captar el nicho de mercado cinematogr√°fico pendiente de disfrute. Creo que es precisamente ese sexto sentido el responsable de que se le haya elevado a los altares del mundo del celuloide en cuanto a pel√≠culas inimaginables se refiere. Tiene m√©rito encontrar eso. Pero tiene m√°s m√©rito conseguirlo con los medios de los que dispon√≠a cuando lo hizo en sus inicios. Para entenderlo en el contexto hist√≥rico de nuestro pa√≠s podr√≠amos decir, por ejemplo, estas tres situaciones: cuando en Espa√Īa la infame dictadura que aprision√≥ al pa√≠s daba sus √ļltimos coletazos con la muerte del Caudillo, √©l fue capaz de transmitir p√°nico en “Tibur√≥n” (1975) o nos tra√≠a del espacio los “Encuentros en la tercera fase” (1977), cuando aqu√≠ est√°bamos ilusionados con la Copa del Mundo de f√ļtbol y Naranjito nos parec√≠a lo m√°s, √©l se invent√≥ la humanizaci√≥n de “E.T. El extraterrestre” (1982), y mientras en Espa√Īa segu√≠amos de resaca con la tripada de medallas de Barcelona ´92, √©l recreaba en la gran pantalla la utop√≠a cient√≠fica por antonomasia: la clonaci√≥n de seres extintos en Parque Jur√°sico (1993), bas√°ndose en la novela de Michael Crichton. Un Tyrannosaurus Rex que provoc√≥ pesadillas a montones de ni√Īos por lo logrado que estaba. Despiadado por lo natural. Acojonante por lo realista.

 



Tyrannosaurus Rex. El rey de los lagartos, un tirano. Literalmente. Una criatura del Cret√°cico tard√≠o como un autob√ļs urbano dimensionalmente hablando, que seguramente reconozcas con s√≥lo ver la silueta de su esqueleto… porque de eso ya se encarg√≥ el equipo de marketing de la pel√≠cula, colocando su figura en el logo del parque de Isla Nublar. Con un cr√°neo de m√°s de 1 m. de longitud y 1 tonelada de peso (hace apenas un mes que se ha descubierto uno en Montana) necesitaba una cola pesada que lo mantuviera equilibrado. El T-Rex es uno de los dinosaurios m√°s estudiados porque a pesar de existir alrededor de 30 espec√≠menes, sus primeros hallazgos se remontan a la Norteam√©rica de finales del siglo XIX. Sin qu√≥rum sobre su naturaleza, la mayor√≠a da por hecho que era un consumado depredador, mientras el resto piensa que en realidad era un carro√Īero. Sea lo que fuere, lo que est√° claro es que la potencia de su mand√≠bula y los afilados dientes curvos de unos 20 cm. que la poblaban no tendr√≠an problemas para desgarrar la carne de cualquiera que fuera su condici√≥n: caza o carro√Īa. Las dudas sobre ello vienen dadas por las caracter√≠sticas biomec√°nicas. Se considera dif√≠cil que pudiera alcanzar los 20 km/h, y muchas de sus potenciales presas se le escapar√≠an. 

[Foto: pinterest.com]
Hace no mucho me preguntaron, en una conversaci√≥n sobre la vida en Pr√≥xima-b, a ver c√≥mo hab√≠an desaparecido los dinosaurios, porque lo del meteorito era poco cre√≠ble. B√°sicamente le expliqu√© que era poco cre√≠ble si est√°s acostumbrado a ver en el cine glaciaciones que se desarrollan en 48 horas, detecciones de asteroides que impactar√°n sobre la Tierra en menos de un mes, o recreaciones por ordenador que aceleran el time-lapse para transmitir todo lo que se quiere contar en apenas 5 minutos. Si explicas el tiempo que pas√≥ hasta que el ox√≠geno respirable dej√≥ de serlo, ya la cosa cambia. Normalmente, cualquier proceso en relaci√≥n con cambios REALMENTE significativos a escala global lleva tiempo. Mucho tiempo. Nada en geolog√≠a es de la noche a la ma√Īana. Incluso los terremotos o tsunamis, que sorprenden en un abrir y cerrar de ojos, tendr√°n su componente de patr√≥n. Lamentablemente, digo "tendr√°n" porque los cient√≠ficos siguen buscando la manera de predecirlos ya que de ello dependen muchas vidas. Demasiadas. El √ļltimo serio, en Amatrice (Italia). 

De la misma manera que ese tiempo es necesario para la sucesi√≥n de eventos de tanta trascendencia, las agencias espaciales han aprendido a identificar el tiempo que requieren misiones cada vez m√°s ambiciosas. Ser conscientes de la tecnolog√≠a de la que disponemos hoy. Planificar en base a ello, y no en funci√≥n de lo que vaya a llegar, pero sin dejar de trabajar para progresar. Fruto de ese formato de planificaci√≥n, nacieron misiones realmente apasionantes en las que al llegar su d√≠a D los responsables sue√Īan con un “jo, si hubi√©ramos tenido para esa sonda las c√°maras de las que disponemos hoy…”. Hablando de realidades, hechos consumados, misiones como la New Horizons que nos ense√Ī√≥ -y nos sigue ense√Īando- Plut√≥n y Caronte, la Rosetta que lleg√≥ a posarse en un cometa a 400 millones de kil√≥metros, o la propia carrera espacial son ejemplos de que con tiempo y esfuerzo todo llega… por no hablar del megaproyecto de enviar una misi√≥n tripulada a Marte. Veremos. De momento, la semana pasada √©ramos muchos los que est√°bamos por streaming en la web de la NASA para ver c√≥mo se enviaba desde Cabo Ca√Īaveral una m√°s para a√Īadir a ese saco: OSIRISRex. 


Bennu [Imagen: sobreegipto.com]
Una vez m√°s, los implicados se estrujan los sesos para conseguir dar un nombre reconocible a una sonda y hacerla as√≠ m√°s “apetecible” para el disfrute e inter√©s del p√ļblico en general. En esta ocasi√≥n, acr√≥nimo de Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security-Regolith Explorer. A pesar de lo conceptual del nombre, es f√°cilmente explicable. El quid de la cuesti√≥n es Bennu, un asteroide potencialmente peligroso para la Tierra (hablamos del siglo XXII) al que en el Imperio Nuevo de Egipto se representaba en la forma de una garza, con una corona Atef y dos alas a sus lados. De ah√≠ que la designaci√≥n de la sonda "haya tenido que ser" enfocada a Egipto. La sonda va a hacer que, si no eres habitual de las misiones espaciales futuras, te parezca digno de una pel√≠cula de tantas que hay en la historia del cine de ciencia-ficci√≥n. OSIRIS-REx se acercar√° al asteroide, gracias a una asistencia gravitatoria de la Tierra para ganar velocidad y ahorrar tiempo que tendr√° lugar en septiembre de 2.017, utilizar√° sus motores -y despu√©s sus frenos- all√° por agosto de 2.018, y despu√©s de cartografiar el asteroide, en julio de 2.020 desplegar√° su brazo rob√≥tico hasta contactar con su superficie, y durante no m√°s de 5 segundos (!!!) vertir√° un chorro de nitr√≥geno que har√° levantarse polvo, de manera que un filtro lo recoja, analice y guarde para que posteriormente sea enviado a la Tierra de vuelta. Est√°n previstos hasta tres intentos, y tambi√©n se espera que la cantidad recogida sea entre 60 gramos y 2 kilos. Si lo que acabas de leer te parece dif√≠cil, te sorprender√° saber que los japoneses ya lo han hecho con su sonda Hayabusa. Aunque la cantidad de material recogida y su destino no hayan sido los mismos, conceptualmente se puede decir que es el mismo m√©todo. De Osiris no me extender√© en esta entrada, pero no hace falta hablar de la importancia que tuvo como divinidad dentro de la sociedad egipcia. Junto con su mujer Isis y su hijo Horus. La OSIRIS-REx despeg√≥ el pasado 8 de septiembre y no tendremos algo f√≠sicamente tangible de vuelta hasta el mes de septiembre de 2.023. Ah√≠ es nada. A ver si al menos trae 60 gramos. Una nueva misi√≥n de larga duraci√≥n, con un objetivo ciertamente ambicioso, gracias al cu√°l estaremos pendientes de lo que pase "ah√≠ fuera". Como si necesit√°ramos mucho... jeje

Recreación de la sonda acercándose a Bennu. [Imagen: NASA]
Creo que ni el mismísimo equipo de marketing de Parque Jurásico lo podría hacer mejor, al igual que también creo que los objetivos de las misiones espaciales se parecen cada vez más a las producciones de Spielberg.

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