martes, 26 de enero de 2016

Urano, il castrato.

Para los griegos, los mitos eran su manera de entender el mundo. Met谩foras que plasmaban incluso en las cer谩micas que han llegado hasta nuestros d铆as. Historia. Arte. F谩bulas. Ideas. Todo mezclado para que los pobladores del futuro nos recreemos hoy identificando tal o cu谩l historia.
"La castraci贸n de Urano". Fresco de G.Vasari y C. Gherardi en el Palazzo Vecchio (Florencia)
La que nos ocupa hoy, podr铆a incluso valer para cualquier familia desestructurada al uso, de no ser por las exageraciones propias de las mitolog铆as. La narra Hes铆odo en la Teogon铆a. Urano y Gea eran considerados los antepasados de la mayor铆a de dioses griegos. Padres de los C铆clopes, de los Hecat贸nquiros (como Enc茅lado a quien ya dedicamos una entrada) y de la primera generaci贸n de Gigantes. Urano, hijo y esposo de Gea, reten铆a a la fuerza a sus propios hijos en el interior de su esposa antes de nacer -interpretado como el T谩rtaro-. La situaci贸n se volvi贸 tan insoportable para ella, que decidi贸 acabar con el ultraje tallando una hoz bien afilada a partir de una roca pidiendo despu茅s ayuda a alguno de sus hijos. La misi贸n no era otra que castrar a Urano y arrojar sus genitales al mar. De todos los hijos de Gea, s贸lo el benjam铆n Cronos se mostr贸 dispuesto a ayudarla. As铆, aprovechando la noche, cogi贸 la hoz y mientras dorm铆an rasg贸 con ella la vestimenta de Urano consiguiendo su objetivo. La sangre que salpic贸 a Gea provoc贸 el nacimiento/liberaci贸n instant谩neo de los Titanes y las Melias; y de la espuma provocada cuando fueron arrojados al mar surgieron las Erinias.

W.Herschel
Como si de esa espuma de mar se tratara, el planeta vivi贸 su momento de mayor efervescencia durante el final del siglo XVIII. Fue a principios de la d茅cada de los 80, bajo el reinado de Jorge III en el Reino Unido. El posteriormente archiconocido William Herschel confirma la existencia de lo que todav铆a no ten铆a claro si era un cometa o un planeta. Duda razonable dada la precariedad de los medios, y sin embargo alta tecnolog铆a entonces. Estuvo tiempo observ谩ndolo y as铆 se lo hizo saber a sus colegas de la comunidad astron贸mica. No acababa de encontrar la cola del cometa que buscaba, con lo que acab贸 determinando que, efectivamente, se encontraba ante un descubrimiento de mayor calado. Tras las confirmaciones pertinentes, a Herschel le propusieron darle nombre, y como siervo agradecido propuso uno en honor al rey vigente: “Georgium Sidius”, acompa帽ando la elecci贸n con una filos贸fica reflexi贸n que no acab贸 de convencer a sus compa帽eros. Entre tanto, Lalande (de qui茅n hablamos en la 煤ltima entrada “Encuadrando estrellas”) quiso honrar al descubridor llam谩ndole Herschel. No obstante, concluyeron que era m谩s apropiado seguir con la nomenclatura teol贸gica que se usaba hasta la fecha y fue el alem谩n Johan Elert Bode quien acab贸 recomendando Urano como nombre oficial. A lo largo de toda esa d茅cada, Herschel se centr贸 de tal manera en 茅l que unos meses antes de la Toma de La Bastilla dej贸 constancia en su cuaderno de que “se sospecha la existencia de un anillo”. Hablaba del anillo , el m谩s apreciable de los trece que lo rodean.

Urano desde 18 millones de kil贸metros (Foto: NASA/Jet Propulsion Lab.)
Foto a 1 mill贸n de kms. tras el flyby.
(NASA/JPL)
Casi tres siglos despu茅s de su descubrimiento, la NASA utiliz贸 la sonda Voyager 2 para realizar un sobrevuelo desde el cu谩l poder estudiarlo de cerca. La admirable planificaci贸n en el c谩lculo de las trayectorias de ambas Voyagers, junto con un inusual alineamiento de los cuatro gigantes del Sistema Solar externo hizo posible que las Voyager recabaran informaci贸n de J煤piter, Saturno, Urano y Neptuno. Mientras que se decidi贸 que la Voyager 1 sobrevolase los anillos de Saturno y su luna Tit谩n, mandaron a la Voyager 2 permanecer en la trayectoria de paso de Urano y Neptuno. De la Voyager 1 tenemos los datos de sus encuentros con J煤piter y Saturno, mientras que la Voyager 2 estudi贸 los cuatro. El pen煤ltimo de ellos fue obviamente Urano, y el pasado domingo se cumplieron 30 a帽os de aquel hist贸rico flyby a 81.500 kms. de las nubes m谩s exteriores. Desde entonces, y hasta nuestros d铆as, disponemos de un mont贸n de informaci贸n, menci贸n a parte para los datos obtenidos con el telescopio espacial Hubble.




Foto de los 9 anillos de la Voyager 2
(NASA/JPL)
Gracias a todos ellos -Herschel, los cient铆ficos de la misi贸n Voyager 2 y el equipo responsable del Hubble- sabemos que tiene la masa de 14,5 Tierras y un di谩metro unas cuatro veces mayor. Un a帽o en Urano dura algo m谩s que una vida -media- en Espa帽a (~84 a帽os terrestres). Tiene 13 anillos, entre ellos el anillo  descubierto por Herschel, y 27 sat茅lites todos ellos nombrados seg煤n personajes de las obras de Shakespeare y Pope. La sonda de la NASA, entre otras cosas, descubri贸 10 de los sat茅lites y 2 anillos; y estudi贸 5 sat茅lites, as铆 como 9 de sus anillos. 

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