viernes, 2 de octubre de 2015

CulPPables.


Estamos confusos. Maldita balanza. La balanza del progreso. La de los sentimientos. Enfrentando los avances como especie en la devastaci√≥n de facto ya en Siria por parte de Rusia -o de los que sean-, con la progresi√≥n geom√©trica en el √°mbito cient√≠fico-aeroespacial. Hace a√Īos parec√≠a impensable que la Humanidad, en todo su esplendor, fuese capaz de crecer con la exponencialidad necesaria como para resolver interrogantes o intuiciones que permitieran conseguir hitos tan extremos en conjunto como los que estamos viviendo de un tiempo a esta parte. No hay √°mbito que se libre de la buena praxis de sus investigadores. Ordenadores cada vez m√°s potentes que ayudan, de manera cada vez m√°s cotidiana, en cosas como la predicci√≥n meteorol√≥gica, la sanidad, las infraestructuras, el autom√≥vil, el deporte, los zool√≥gicos, etc, etc, etc… La comunidad cient√≠fica internacional parece por fin caminar junta hacia el futuro llev√°ndose por delante todo (o casi todo) lo que hasta hace poco eran piedras en el camino del tama√Īo de J√ļpiter. Se encargan de buscar datos. Y son precisamente esos datos los que les avalan, por mucho que a la mayor√≠a de los mortales no nos alcance para entender lo que consiguen. Hasta ahora, lo √ļnico malo de eso era que muchos de los pol√≠ticos que gobernaban estaban en ese enorme espectro de la Humanidad que por haber estado pendiente de otras cosas (seguramente respetables cada una de ellas, otras no tanto), cuando les dec√≠an que era bueno invertir en Ciencia miraban como por encima del hombro pensando que si eso que pretend√≠an ya se financiar√≠a con capital privado si fuera realmente meritorio “como ha pasado toda la vida”, un ejemplo claro de esto es la farmacolog√≠a. Hoy, en cambio, parece que las capacidades de estos nuevos dirigentes junto con la irrupci√≥n de nuevos “visionarios” como por ejemplo el se√Īor Musk est√°n convergiendo para que se piense diferente. Y para que se piense en grande.


La clave de ese nuevo pensamiento es que uno diga que la mayor reducci√≥n de costes de la historia astron√°utica es reutilizar las partes del cohete que se desechan hoy en d√≠a, y que un  grupo lo suficientemente grande de gente por encima de la media decida que es viable. Gente que est√° viendo que las energ√≠as renovables DEBEN ser las energ√≠as que copen los mercados. Que no es porque sean unos pocos los que se lucren (que tambi√©n), sino por el bien com√ļn. Porque la gratuidad del aire, el agua y el sol se merecen la oportunidad moral que no han querido darles hasta ahora. Investigaciones. Efecto invernadero. Pruebas. Deshielo en el √Ārtico. Errores. Un conjunto de cosas conformando el m√©todo cient√≠fico que nos ha tra√≠do hasta aqu√≠ con mayor o menor tino, pero nos ha tra√≠do al fin y al cabo. Para que todo ese trabajo tenga la gratitud deseada hay que esforzarse desde los despachos. Mojarse. No hablo de crowdfundings nost√°lgicos como el del traje de Armstrong -el astronauta… el otro ser√≠a black-crow-funding-. Hablo por ejemplo de la red de suministro el√©ctrico para coches. De carreteras y coches inteligentes. De mandar una sonda al cintur√≥n de asteroides y traer una muestra de uno. De orbitar o habitar la Luna. De verdaderas ciudades de paneles solares como los campos de trigo de Castilla y Le√≥n, y no de prospecciones como las de Canarias o el Mediterr√°neo. NI fracking

Por todo eso, se agradecen iniciativas propias de la b√ļsqueda de empat√≠a para que los apasionados iniciados o no-iniciados de Ciencia, Tecnolog√≠a o Historia aporten lo que buenamente puedan sin rasgarse las vestiduras. No s√≥lo a la ELA, sino a Constantes y Vitales, o tantas y tantas otras que gracias al impacto en las redes sociales consiguen financiaci√≥n an√≥nima para mitigar la verg√ľenza de tener gobiernos de marcado caracter tradicionalista solamente capaces de  doblar el codo si es para meter algo al bolsillo. Ignorantes con cabezas cuadradas como los ladrillos de su provocada burbuja inmobiliaria incapaces de entender que sin Ciencia no hay futuro. Tan torpes que ni siquiera les da para pensar que a lo mejor apoyando la Ciencia se genera riqueza y empleo porque, conoci√©ndoles, seguramente digan “Caramba, otro espa√Īol que ha descubierto XXXXXXX en (rell√©nese con cualquier lugar fuera de la geograf√≠a espa√Īola)” cuando leen alg√ļn otro peri√≥dico que no sea el Marca


Espero que el 20 de diciembre todos y cada uno de los investigadores que vuelvan a casa con El Almendro les den un buen soplamocos en las urnas a los √ļnicos culpables de que se condecoren v√≠rgenes en lugar de polic√≠as, bomberos o voluntarios. Culpables de que el CSIC vaya con lo puesto. Culpables de que los colegios e institutos ense√Īen religi√≥n en un pa√≠s laico. Culpables de un terrorismo econ√≥mico al amparo del paraguas europeo del que tardaremos a√Īos en levantar cabeza por querer ser m√°s listos que los que realmente lo son. Culpables, s√≠… porque me cago en la presunci√≥n de inocencia ya.

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