lunes, 13 de julio de 2015

El inframundo de Plutón.

Plutón, con Cerbero.
Para los griegos y los romanos, la estructura de lo humano y lo divino era algo necesario para saber qué coño pintábamos nosotros en la Tierra. Por eso, se cuidaron muy mucho de ir asignando responsabilidades relacionadas con cada una de las cosas cotidianas -y no tanto- que veían o que les ocurrían. Todo bien ordenado, incluyendo lugares y seres, que la filosofía de la época iba desgranando poco a poco. Que no se escapara nada… porque así, los que viniéramos después sabríamos cuánto habían pensado ya ellos en esas luces y sombras que rodeaban la existencia del ser humano. Desde los cuatro elementos, hasta el amor y la guerra, pasando por la el vino, los oficios o las artes. Miles de años antes ya lo habían hecho los egipcios, pero eso daría para otra entrada. Por supuesto, la vida y la muerte también tenían su lugar en mitología. Cielo e infierno. Siempre de la mano. Cuando lo bonito es pensar en el cielo azul, puro y limpio ellos se tomaron la molestia de crear además un inframundo y un abismo: el Tártaro. Allí llegaban las oscuras almas de los que en vida habían obrado de manera dudosa. Para regirlo, un ser implacable hijo de Saturno y de Ops: Plutón. Allí, desde su trono de ébano, con su cetro y el can Cerbero vigilando la entrada al averno, mandaba al Érebo o al Elíseo, según los actos cometidos en vida por el alma a la que Caronte había hecho cruzar el río del odio Estigia para ser juzgada. Plutón fue capaz de raptar a su sobrina, hija de Ceres (¿os suena el nombre?), casarse y hacerle comer pepitas venenosas que le prohibieran volver al mundo de los vivos. Fue tal el disgusto de Ceres que en su aflicción olvidó surtir la tierra de las bondades que solía, apareciendo así el otoño y el invierno. Tras petición previa de Ceres, Saturno intervino para que Plutón devolviera a Proserpina a su madre, pero acabaron resolviendo que al menos debía estar con él los seis meses de oscuridad en otoño e invierno, pasando los seis de primavera y verano con Ceres. Y así nacieron las estaciones.
Paradójicamente, será en pleno verano cuando los (tataranietos)^n de aquellos que bautizaron la mitología veamos como una sonda espacial lanzada hace casi una década atraviesa el complejo sistema binario que forman el planeta enano Plutón y su mayor luna Caronte, bordeando el caos en el que se desplazan Nix, Hidra, Estigia y Cerbero. Como casi siempre ha sucedido con las misiones espaciales, los costes eran quizá mayores escollos que el propio viaje (igual me he pasado…). Por eso, la misión que hoy se vanagloria de haber llegado a Plutón, tiene una tremebunda historia detrás de aproximadamente 20 años en los que tras varios notables cambios (gracias @Eurekablog) en los pesos, los objetivos, los métodos e incluso el nombre de la misión -por citar algunos- finalmente lanzó la sonda en 2006 y en casi 9 años y medio (que hubieran sido 3 más sin la ayuda gravitacional de Júpiter) tendremos la oportunidad de ver desde 12.500 kms. el planeta que Clyde W. Tombaugh descubrió aquel 18 de febrero de 1.930. Ni siquiera se han completado los 248 años de la excéntrica e inclinada órbita plutoniana desde aquel día, durante unos 20 de los cuáles está más cerca del Sol que Neptuno, tras cruzar sus caminos en la inmensidad del Espacio.
Plutón el pasado 11 de Julio de 2015 (NASA)
Mañana, la New Horizons que salió de la Tierra con la mayor velocidad hasta hoy en día (16,26 km/s), sobrevolará Plutón albergando cenizas del bueno de Clyde y cargando montones de datos sobre su superficie y su tenue atmósfera para proseguir el viaje más allá del Cinturón de Kuiper. Plutón, un oscuro nombre con el que la casualidad hizo que Venetia, la nieta de un astrónomo británico, propusiera a su abuelo al haber estudiado recientemente los dioses romanos en el colegio cuando este le comentó que había un nuevo planeta en el Sistema Solar. Algunos pensarán que no sea para tanto. Otros pensamos que sí es para tanto y para más. El ser humano siempre ha ido a ver qué hay detrás de la colina hasta la que le alcanza la vista, y la Tierra se nos ha quedado pequeña hace tiempo. 

… Y como el ser humano necesitó inventar las medidas para poder comparar, me aprovecharé de ello para intentar acercar un poco a los no-iniciados el enano planeta. Por ejemplo, ¿cómo de grande piensas que es Plutón? Pues si miras el mapa de Europa, entraría entre Roma y Moscú.  Su temperatura media puede ser otro buen ejemplo: todos sabemos que 24 horas se hacen duras en la Tierra a 0ºC, pues imaginad cómo será un día en Plutón, cuya duración es 6,39 días terrestres, y la temperatura media es de ¡¡¡-225ºC!!!. O lo inestable de su superficie con una gravedad de 0,6 m/s^2, en la que un salto de Cristiano Ronaldo de 1 metro en la Tierra le elevaría 15 metros en Plutón. Y ya para terminar, me parece entrañable este vídeo de 5 mins. en el que Neil Degrasse Tyson visitó a la familia Tombaugh, e incluso le enseñaron los telescopios hechos con piezas de coche, una cortacésped, e incluso una lata de Coca-Cola: https://www.youtube.com/watch?v=J4Kg98--Hvk
Cronografía del encuentro (NASA)

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