sábado, 13 de junio de 2015

Rasgándose las investiduras.

Imagen: Diario El País
Sábado, 13 de junio 2015. Pollos sin cabeza. Perros abandonados. Lágrimas de cocodrilo. Después de -en algunos casos- más de 20 años de tiranías, algunos de los alcaldes y presidentes autonómicos más absolutistas se ven obligados a dejar las butacas cuyos culos han pedorreado durante las últimas décadas. Y mueren matando, pero mueren. Haciendo el ridículo solicitando coaliciones que les permitieran seguir alimentando su soberbia y clasismo, o destruyendo cobardemente documentación que bien valdrá una temporadilla en el maco. Ese es su modus operandi. Un escalofrío al ver que se acerca la fecha les hace echar sapos y culebras sobre los izquierdosos que se juntan para gobernar por el bien de un pueblo perdido en la verde espesura de la higuera. 
Alcaldes en funciones que abandonan el cargo para que no salga la foto que tanto les preocupa entregando el bastón de mando, o peor aún, porque son imputados de cargos que nada tienen que ver con el que dejan. No ven más allá. Los despropósitos de su gestión no los ven, sólo los disfrutan. Cacerías, póker, putas, cocaína, hotelazos, etc, etc, etc… Valladolid, Valencia, Zamora, Barcelona, Cadiz, Madrid, Vitoria, Sevilla, Córdoba… no hay más que mirar el mapa y compararlo con el de la Corrupción (con mayúscula) para ver dónde la gente ha decidido dejar de pensar en a qué huelen las nubes y han empezado ver la tele y los periódicos. O las redes sociales, determinantes (pienso yo) para la promoción de toda esa información para indignados sin la que los más jóvenes no se molestarían en acercarse a los colegios en día de elecciones. Avanzamos. Poco a poco, pero avanzamos. 
Basta ya de corruptos. Y de corruptores. "¡¡Cojones ya!!" que diría Arrabal. Quizá haya llegado el milenarismo. Ya vale de Esperanzas, De la Rivas, Botellas, Marotos, Teófilas, Ruses, Barberás, Pujoles, Castedos, Zaplanas, y así hasta mil. Auténticos saqueadores de lo público que han dejado el país como los solares que rectificaban años atrás con dinerales bajo mano, que no lo eran tanto comparados con las adjudicaciones. Y que son nimiedades al valor que tienen las grabaciones telefónicas y los emails que la policía maneja de todas esas operaciones, a pesar de que a dos semanas vista de las investiduras algunos ayuntamientos han abierto las ventanas para airear la mierda que no han podido destruir con las trituradoras de papel. Qué vergüenza ajena. Qué páis. A ver lo que hacen todos los que no han entendido que el discurso del miedo ya no asusta, porque hemos tocado fondo. Es más, cuidado con sus reacciones como “la izquierda radical” empiece a hacer política social de calado como la que ya anunció Carmena. Comida para los niños cuyos padres no tienen dinero para comprarla, de 0 a 13 años. Luz. Agua. No sé, todo lo que es prohibitivo ha pasado por las manos de los que nos quieren seguir vendiendo la moto de que Iberdrola, Bankia, la Troika y su puta madre es lo mejor para curar la herida que ellos mismos han abierto en la piel de toro sacando dinero de dentro de la misma manera que recortando derechos de sus ciudadanos. Veremos su discurso de cara a las generales de noviembre en los que, si los soviets lo hacen bien, serán recompensados pescando gran cantidad de votos. De momento, disfrutemos de la caída y de las caras de todos esos asaltantes durante la constitución de los ayuntamientos. 

Es corto el post de hoy. Quizá porque ya me he quedado a gusto. :)

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