viernes, 24 de abril de 2015

X-Men. Los aliBiados del mal.


S.O.S. en Lampedusa.
Cuando te planteas escribir sobre algo que sabes que muy fácil de defender, tiendes a relajarte. Por eso, para activar esa desazón que llenaría las líneas de lamentos, es necesario montarte en el Google Earth y darle una vuelta para que otra perspectiva alumbre tu camino. Sería un necio si no mirase al mar Mediterráneo a la hora de hablar de las trágicas noticias que nos llegan; sin embargo, si bien es indispensable fijar la vista en los alrededores del islote mediterráneo de moda, considero que lo que realmente deberíamos hacer para entender un poco mejor sus historias es mirar de Norte a Sur.
Para simular el Google Earth, imaginemos que somos uno de los tres tripulantes de la Soyuz cuando va camino de la ISS. Imaginemos también que detenemos la cápsula en vuelo estacionario sobre el Mediterráneo, y que la orientamos para ver qué carajo hay en África desde el punto de vista no-geográfico. Acabamos de hacer un sencillo ejercicio de humanidad que parece mentira que las Naciones Unidas no sean capaces de recrear. Ahora que ya vemos África en toda su gigantesca magnitud, marquemos una X en cada conflicto que veamos que nos haría hacer salir de donde hemos nacido y crecido con mucha suerte, sin ningún tipo de miramiento y pagando el precio que sea. Sí, ese precio también: la muerte. Porque lo que quieres es irte de allí, es un cambio de registro que no te deja contemplar poder perder la vida por pura redundancia, ya que quedándote la pierdes seguro. Menos por menos es más.
Para empezar, tenemos la X del ébola. Afecta potencialmente a muchísimos millones de africanos y del pelo de a 10 norteños, entre ellos curas y sanitarios contagiados allí obviamente (salvo la #Anamatez que sufrimos en España, pero ese es otro tema). Si ya de por sí es algo que te acojonaría a la hora de pensar si marcharte o no, el hecho de haber podido perder a TODA tu familia hace que realmente creas que no existe ningún dios… si es que no habías dejado de creer ya tras las penurias pasadas hasta la fecha, y te irás. Cuando se trató en Españistán el caso de Teresa Romero, había contabilizados casi 5.000 muertos. Hoy se superan holgadamente los 10.500 decesos. Ojo, hablar de gente que llega a nuestras fronteras o costas huyendo del ébola es hablar de gente que CRUZA EL PUTO DESIERTO DEL SAHARA y/o la cordillera del Atlas… Con suerte, no sobrepasarás los 50ºC de máxima o no bajarás de los -20º de mínima… “Lo que quita el frío, quita el calor” ¿y si no tienes nada ni pa´ lo juno ni pa´ lo jotro?. Decidme: ¿qué mierda de lección le vamos a dar a alguien que se embarca en una desventura tal?
Por si la enfermedad no fuera suficiente castigo a la mala suerte de haber nacido allí en vez de aquí, puede que Boko Haram tenga pensado poner una X y destruir todo lo que pueda en un pueblo o ciudad de tu camino al que felizmente has llegado con intención de parar un par de días para ver si puedes descansar, e incluso comer, diciendo que ellos son los que molan, y que los demás son malos bichos. Por si fuera poco, no hace mucho han pensado que uniéndose con el Estado Islámico serán invencibles en su búsqueda de la Guerra Santa. Para ello, continuas provocaciones a Occidente en sentido testimonial, patrimonial y/o espiritual. Y te irás.
Pongamos otra X en los entornos económicos de todos esos países con riquezas únicas y paralelas. Países cuyos recursos son infrautilizados y se convierten en explotación y caciquismo, donde las multinacionales y las no-multinacionales se empachan a gusto con el pastel del que nadie más que ellos pueden comer, y cuyos baluartes tienen mucho que perder si no obedecen. A los que obedecer no va con ellos, porque creen en algo diferente, en dignidades e indignos, les da por mirar al norte y se van. Como tú te irías si pensaras que a ver porqué de repente el dinero lo puede todo, si hasta hace bien “poco” los seres humanos iban en pelotas por ahí. 

Para el camino de Santiago dicen que lo correcto es llevar un 10% de tu peso en la mochila para no pasar muchas penurias. Echad un vistazo a la mochila de todos esos peregrinos y decidme si a lo mejor ellos llegan siquiera al 10% del peso de su mochila. Un drama. Normal que se sientan aliBiados llegando a la costa donde pagarán como sea el dejar de pisar África y quién sabe si cualquier tierra… Para ellos Libia es con “V”, de aliviar. De victoria. De vida. Aunque después encuentren la muerte.

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