lunes, 16 de febrero de 2015

Un selfie del Renacimiento.

Exposición del autorretrato durante la celebración del 150 aniversario de la unificación de Italia. (Foto: BBC)
A√Īo 1984. En un peque√Īo colegio de la geograf√≠a ib√©rica, hab√≠a un chaval al que los Reyes Magos siempre le tra√≠an juguetes de marcado car√°cter cient√≠fico porque ve√≠an que el chiquillo los disfrutaba, desde un microscopio, hasta el “Mineranova”, pasando por el calvario de la literatura infantil “obligatoria” o pinturas de todo tipo para consumirlas dibujando incontables veces la silueta del dibujo animado de D´Artac√°n, Foofur, Rantampl√°n, Ideafix, Mil√ļ… vamos, los de m√°s rabiosa (je je) actualidad, si bien es cierto que D´Artac√°n fue por lo menos un 70% m√°s dibujado que el resto. Obviamente, tampoco falt√≥ nunca el bal√≥n de reglamento... pero, de pronto, en el colegio se empieza a estudiar Historia. El muchacho comienza a ver un mundo infinito. Exponencial. Eterno. A medida que los contenidos lectivos le empezaban a aburrir, las clases le serv√≠an para imaginar un viaje en el que volaba hasta todos esos sitios sobre los que le hac√≠an aprender cosas. Y su curiosidad por los c√≥mos y los porqu√©s. Comenz√≥ a admirar a aquella Humanidad an√≥nima, o c√©lebre por m√©ritos propios, por hacer llegar todo lo que sab√≠an a nosotros, la gente del futuro. As√≠, y sin quererlo, se empieza a dar cuenta de que pasan los cursos de la EGB y el BUP, pero los cuadros, esculturas y artistas que hay que aprenderse son siempre los mismos. Su curiosidad traspasa ya el recurrente papel y se ve en la necesidad de hacer tangibles todas esas “cosas”. NECESITABA ponerse cara a cara con todas ellas: El Escriba y las Pir√°mides de Egipto, La Gioconda y la √öltima Cena de Leonardo, el David y el Mois√©s de Miguel √Āngel, la piedra Rosetta, el Coliseo y el Foro de Roma, el Parten√≥n y las Cari√°tides de Atenas, el Or√°culo de Delfos, Olimpia… la lista que hace es interminable, sin embargo, piensa que el haberse dado cuenta pronto puede ser la clave para poder tacharlos de la columna “Pendientes”. 
Interior del Coliseo de Roma
"Mois√©s" de Miguel √Āngel

De entre todos ellos, uno destacaba por encima de todos: el autorretrato de Leonardo da Vinci cuando ya era un anciano. Para √©l, esa obra desprend√≠a una cercan√≠a mayor que cualquier otra. Quiz√° por lo entra√Īable de los ancianos. Quiz√° por la desesperaci√≥n de “me queda poco, voy a autorretratarme”. O, conoci√©ndole, quiz√° “… y as√≠ culmino mi paseo por esta vida”. Nunca lo sabremos, pero el caso es que lo hizo. Lo que s√≠ sabemos es que, como si estuviera predestinado por su autor, se est√° sfumando para volar del peque√Īo lugar sobre el que fue concebido. Tal y como vol√≥ Leonardo.
Biblioteca Real de Turín
A√Īo 2014. Entr√© a revisar qu√© hab√≠a de nuevo en mi timeline de Twitter (@HdAnchiano) y me llam√≥ la atenci√≥n un tweet de nosequi√©n, nosecu√°ndo. Ese tweet hizo que me enterase de que se iba a exponer al p√ļblico. No dud√© que ni un segundo en pensar que era ahora o nunca. Hay veces en las que las cosas se hacen por necesidad. Otras por obstinaci√≥n. Otras incluso por verg√ľenza torera. Se puede tratar de pura supervivencia, o de mera superficialidad. Yo siempre digo que la trascendencia que un objeto o lugar tiene en cada persona depende solamente del prisma con el que lo ve el interesado. Es el cl√°sico “cada uno se gasta su dinero en lo que quiere”. Ante opiniones de todo tipo, a finales de a√Īo me embarqu√© hacia Tur√≠n (Italia) a contemplar algo √ļnico y mortal de necesidad, no para m√≠ (que tambi√©n) sino para “√©l” en s√≠ mismo. La genialidad del autorretrato de Leonardo Da Vinci se est√° desvaneciendo de la l√°mina sobre la que el maestro florentino la plasm√≥ con tiza roja. A pesar de la caducidad, o precisamente por ella, la Administraci√≥n Regional para el Patrimonio Cultural de Piamonte hab√≠a tomado la decisi√≥n de exponerla al gran p√ļblico para que grupos hiper-reducidos de no m√°s de 25 personas pudieran acceder a la Sala Leonardo de la Biblioteca Real de Tur√≠n. La estancia est√° acondicionada milim√©tricamente: la luz es exclusivamente de fibra √≥ptica y no puede entrar nada de luz natural, la temperatura se mantiene constante a 20¬ļC, la humedad al 55% para alargar su vida al m√°ximo, y las vitrinas est√°n hechas de un vidrio “antitodo”; por no hablar de alarmas, c√°maras y vigilantes. La visita guiada -s√≥lo una al d√≠a, a las 15h (5€ extra por persona muy bien pagados)- dura 20 minutos escrupulosamente diapasonados iPad-cron√≥metro en mano por Gianna, la gu√≠a; el dibujo comparte “velatorio” con otras l√°minas, entre las que hay obras del propio Da Vinci y obras de autores contempor√°neos a √©l. Su maestro el Verrocchio y el Perugino por citar a un par de ellos. Para hacerse una idea de la relevancia de la exposici√≥n, los primeros cientos de entradas se vendieron ipso-facto en los Estados Unidos.
Nada m√°s entrar en la sala, se le ve presidir la estancia al fondo, imperial, aunque sea peque√Īo. Ya tienes ganas de llegar a √©l, pero hay que ir poco a poco. El primer trabajo que encontramos es el archiconocido estudio anat√≥mico del caballo, a prop√≥sito de la estatua ecuestre en bronce que prometi√≥ a Ludovico Sforza y que nunca pudo hacer al usarse el material destinado a ella para fabricar munici√≥n en plena beligerancia norte-italiana (esto me lo cont√≥ Christian G√°lvez en su libro “Matar a Leonardo da Vinci”). Tras unas cuantas descripciones, llegas a ese momento inolvidable para todos los compa√Īeros de visita. El cara a cara con el genio de Vinci. Yo, personalmente, confieso que no me enter√© de las dos o tres siguientes descripciones porque mientras todos avanzaban con Gianna, me qued√© inmortalizando durante varios minutos mentalmente el momento. Observando los detalles: los ojos, la barba, los trazos…. TODO.
Despu√©s de la visita, me di un √ļltimo paseo hasta el hotel a recoger la maleta, y cog√≠ el tren de vuelta a Mil√°n. La poca antelaci√≥n con la que tuve que gestionar todo hizo que no pudiera encontrar un hueco para acercarme a ver la √öltima Cena a Sta. Mar√≠a Delle Grazie (Mil√°n)… as√≠ que ya tengo excusa para volver. :) Ciertamente, no s√© a qu√© se referir√°n cuando utilizan la expresi√≥n “sentirse realizado”, pero yo puedo decir que despu√©s de este viaje, he acabado con algo que me apetec√≠a hacer desde hace muchos a√Īos. Por fin, he podido estar cara a cara con Leonardo. Un encuentro con la voz de fondo de Gianna resonando en la b√≥veda de la sala, una gu√≠a fenomenal, que por un momento pens√© que no me iba a dejar ver la exposici√≥n porque en Espa√Īa no tenemos “DA code”. Finalmente, lo que el castellano y el italiano no arreglaban, lo solucion√≥ el ingl√©s.
Por lo demás, y si habéis llegado hasta aquí, os recomiendo que no dejéis de visitar Turín. Me sorprendió MUCHO y bien. Vuelos asequibles desde Madrid, Barcelona o Bilbao a Milán, y una hora de Frecciarossa a 300 km/h. Yo descubrí durante 3 horas su Museo Egipcio (el más grande del mundo fuera de Egipto), la Mole y la arquitectura del casco histórico de la ciudad. Simplemente recomendable. Además de eso, muchas otras cosas que por falta de tiempo tuve que dejar en el tintero, pero que como ya he dicho, son una buena excusa para volver.
Interior de una de las galerías del Museo Egipcio de Turín.
Como no pod√≠a ser de otra manera, y como hecho anecd√≥tico, el viaje ten√≠a que acabar con algo extraordinario: siglos despu√©s de que el genio florentino surcara los cielos en Fi√©sole, uno de los pasajeros del vuelo Mil√°n-Munich ha retrasado media hora la salida por su miedo a volar… ¡¡Si Leonardo levantara la cabeza!! :) Al final se baj√≥ del avi√≥n.
La imposibilidad de hacer fotos y el “Stendhalazo” del momento hicieron que no me acuerde del 100% de las obras que hab√≠a en aquella sala. Si alguno de vosotros estuvo, os pido por favor que me dig√°is cu√°l falta en mi lista:
Estudio del Caballo LV
Pruebas sobre color azul ¿LV?
Estudio de los Ojos LV
El anciano LV
El León LV
Anatomia humana LV
Retrato de mujer LV
Autorretrato LV
Manuscrito LV
Carruaje con guada√Īas LV
Estudio de insectos LV
Bambino ¿?
√Āngel ¿?
¿? Perugino
¿? Verrocchio
Dama ¿?
Perfil masculino LV

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