sábado, 31 de enero de 2015

El Sol de Grecia.

De la misma manera que algunos pensábamos “Ojalá no pase lo que dicen las encuestas” cuando daban una y otra vez la mayoría a los mismos, y habiendo constatado que la experiencia me dice que siempre se cumple, este año 2.015 ha comenzado con una inversión de papeles en Grecia que no hace sino alimentar la expectativa de que ocurra exactamente lo mismo aquí. Más aún, después de ver cómo estaba la plaza de Sol de Madrid esta mañana. 
Muchas lecturas, muchas más de las que piensas. Demográficas, ideológicas, clasistas, progres, carcas, etc… De todas ellas, la que más me gusta es la de los que menos ganas tienen de hacer lecturas, porque saben que van a tener que justificar lo injustificable y desprestigiar cualquier atisbo de cambio para que al menos los millones de aferrados seguidores (aka estómagos agradecidos) que tienen, les escuchen balsamicamente para seguir flotando en una burbuja con mucho más cuerpo que la inmobiliaria, que ya es decir. Lo típico. El baile de números de afluencia que sacarán La Razón, ABC o El País. El “no lo van a conseguir”. El nosotros-a-lo-nuestro. Cambiemos alguna ley mientras no necesitemos a nadie para hacerlo. “Venga, dale mecha a la del 3+2 y que se jodan los pobres, que hasta que la modifiquen los rojos de Podemos se quedarán 30.000 sin poder estudiar”. 
No creo que me equivoque si digo que la situación vivida hoy en Madrid ha hecho colapsar las mentes pensantes de los que graban videos con la misma credibilidad que desparpajo ante las cámaras. Algo que nadie sabe mejor que ellos, pero que nunca reconocerán. No ven que cada paso que dan, se hunden un poquito más. Que el chasquido de cada coletazo impuesto por el artículo 33 suena a último coletazo. Que no son capaces de admitir que perciben lo mismo que percibe el resto del mundo -literalmente hablando-. Es patético que la marcha de Madrid sea la entrada de canales globales como la CNN o la BBC entre otras y en España el Telediario que pagamos entre todos abra con las inundaciones. Quizá esas inundaciones sean el presagio del naufragio electoral que les espera.
Desde mi punto de vista, y a pesar de que todos piensen que hay que tener claros los conceptos ideológicos básicos que quieras defender, hoy se ha visto que es un hecho que la mayoría de gente de 40 a 60 años se siente “protegida” por el uso del sentido común (por muy pequeño que sea) que hace Podemos. Simplemente lo compara con lo que han hecho los dos partidos que han estado gobernando a los que todos ellos han votado por convicción o por castigo durante toda su puñetera vida porque no creían que se pudiera hacer mejor, ni peor. Patientia in reguli nostri prima virtus est... pero al PP se le ha roto la paciencia de tanto usarla. La gente ha visto que esto ya no se sostiene. Es o-bli-ga-to-rio cambiar el rumbo. 25% de paro. 54% de paro juvenil. 30% de pobreza infantil. 400.000 desahucios. 1 Billón de deuda. Corrupción, hasta en la Casa Real. Rescate a la banca. Subida de impuestos. Sistema educativo tocado, por suerte todavía no hundido. Justicia y Televisión manipuladas. ¿QUÉ MÁS NECESITAN LOS QUE LES VOTAN PARA VOTAR OTRA ALTERNATIVA (DE IZQUIERDAS O DE DERECHAS)?
Albert Einstein dijo una vez que la locura es hacer una y otra vez lo mismo, y esperar resultados distintos. A lo mejor hemos estado locos todos estos años al votar siempre a los mismos, y nos hemos dado cuenta de que ya no lo estamos.


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