sábado, 9 de agosto de 2014

Ébola... C´est voilà!!


N. del A.: Antes de nada, informo de que ya he leído un poco lo que humildemente creo que es necesario saber antes de hablar: el ébola está controlado y no hay riesgo de contagio. Sería una temeridad haber traído al cura sin tener eso bien claro, ¡qué digo bien!, mucho más que bien clarito.
Dicho esto, voy a enumerar las cosas que bajo ningún concepto, y en mi opinión, debían haber sucedido habida cuenta de cómo está el tema en nuestras fronteras y, por una vez, y sin que sirva de precedente, miraré el tema que nos ocupa desde el otro lado del prisma. Algo inusual de los spaniards por definición. Me pondré en los zapatos de cualquier francesito de a pie. Ya no digo alemán o británico…
Cada telediario que pasa queda demostrado que nosotros somos gilipollas hasta la extremaunción, y que hacen con nosotros lo que quieren (a pesar de que en los últimos tiempos hayamos sufrido una especie de espabilamiento general que ya veremos por dónde revienta). A nosotros no nos dan explicaciones, no nos consultan, y si lo hacen es a micrófono cerrado, con preguntas pactadas y/o vía plasma ¿eh, Mariano?… Ahora bien, imaginémonos que en los países vecinos, les tienen tan mal acostumbrados a los ciudadanos que las ruedas de prensa son vis-a-vis, que tienen la desfachatez de acreditar a todos los medios de comunicación sea cual sea su “cojera” ideológica y que responden a las preguntas de manera concebible y coherente en lugar del “¿de donde vienes? manzanas traigo” que tenemos aquí.
Ahora que estamos en situación, analicemos el tema de la semana: el ébola. Sin vacuna. Y con alguna eminencia en la materia perdida para la causa (#DEP). Un brote bestialmente dañino en una de las zonas  más pobres de África, que ya es decir. Y que, por lo menos, nos tendrá tres meses en el estado de alerta que ha decretado la OMS. Por otro lado, un ciudadano español, religioso, que llevaba allí más o menos desde que Lucy andaba vivita y coleando por allí. El cura era feliz. Ayudando a los desfavorecidos. Su vida estaba allí. No quería volver por nada del mundo… ¿por nada?… no. Había algo que todos los curas dicen que no hay que temer, porque es un puente hacia la salvación eterna y la cercanía para con Dios… pero que a la hora de la verdad les aprieta el alzacuellos: la muerte. El tipo le ve las orejas al lobo, y como sabe que igual la diña, se encomienda a su Orden para que consiga que le manden a tratar a España. A él le da igual quién, cómo, ni por qué. Sólo le importa el cuándo, porque de eso depende su vida. “Maldito alzacuellos, con las pelotas en la garganta aprieta el doble” “Oigan, ¿qué hay de lo mío?¿me vienen a buscar o qué?”.
Su Orden hace la solicitud de repatriación pertinente al Gobierno, que no puede quedar mal ante los millones de votantes clericales y clericosos, y se pone en marcha la maquinaria “despropositadora” del PP que asombra ya también a Europa. Y aquí cuando nos ponemos en los zapatos gabachos. Cómo coño les explicas a los vecinos que el Gobierno español ha decidido en dos días olvidar (o pasarse por el forro) que estamos en un país aconfesional, en el que los curas no tienen por qué tener más privilegios que los demás. En dos días han decidido traer el virus a Europa (bien o mal aislado, pero lo traen), sin preguntar en el Congreso a ver qué les parece. Ya no digamos preguntar a la ciudadanía. Para ellos solo existen sus 10 millones de votantes y su rodillo absolutista. En dos días deciden que da igual cuánto cueste y quién lo pague, de momento lo pagamos con dinero público y luego ya se verá. En dos días deciden que, con la que está cayendo en Madrid a cuenta de la privatización de la Sanidad, se vacía un hospital para aislar al cura en la última planta ¡¡¡VACIAR UN HOSPITAL!!!… y les da igual que los asistentes sanitarios NO estén preparados, y les da igual que tampoco esté preparado el Carlos III para analizar las pruebas y que EL VIRÚS IRÁ DE PASEO POR MADRID hasta el laboratorio donde se analicen ¿cuánto multiplica esto el riesgo? Todo está decidido. Mandamos el Airbus medicalizado a Liberia y punto.
Con todo el baile de datos sobre lo que ha costado y repercusiones mediáticas, los franceses siguen sin entenderlo. “Oui, pegoooo… entonsés… pur cuá habéis tgraído le vigús a l´Europa? Solo purque es cuga?” Efectivamente, François. Sólo porque es cura. Se nos ha puesto en las pelotas darle esa oportunidad al ébola porque aquí somos así. Nos da igual que haya controles de entrada en el resto de aeropuertos de Europa que cuestan un pastón. A nosotros también nos ha costado un pastón traerlo, François, así que no te quejes tanto. “Oui, pegooo…” Que no, que no. François, que nosotros primero disparamos y luego preguntamos… si no que se lo pregunten a los de la valla de Melilla. Usamos el dinero público para lucrarnos, ¿así que cómo no vamos a usarlo para quedar bien con el clero?¿Tú sabes cuántos votos son esos?
En fin, que a pesar del diálogo ficticio, que bien podría ser el que tenga Mariano Rajoy con François Hollande, a pesar de los reconocimientos internacionales sobre la diligencia y eficacia en la operación, en Francia acusan al Gobierno de Rajoy de haber abierto una vía de entrada en Europa al virus cuando no existía ninguna. Bajo mi punto de vista, razón no les falta. Como última reflexión, una pregunta: ¿no hubiera sido mejor llevar los medios sanitarios (humanos y logísticos) al aeropuerto de Monrovia y que el cura hubiera sido tratado de la enfermedad allí?

Amigo François, ébola… c´est voilà!

3 comentarios:

  1. Y tocando la pandereta estamos oiga, tocando la pandereta.

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    1. Me gustaría conocer al "intrépido" copiloto de la ambulancia en el traslado. Eso ha tenido que ser un "no tienes cojones, Paco".

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