sábado, 26 de julio de 2014

Ritual de iniciación.

- Bienvenido a la blogosfera. ¿Qué te trae por aquí, Leonardo?
- Bien hallado, espero. Me trae la curiosidad. Ya... mató al gato. Pero no tengo miedo.
- De acuerdo. Como ritual de iniciación, de eso se trata Leonardo. Escribe sin miedo y ya veremos en qué acaba todo esto.
- Vale. Haré lo que pueda. Gracias.

Tal es mi ineptitud en este mundo bloggero que necesito empezar con un pie que rompa el hielo. Lo único que pretendo es ver si es posible hacer algo útil con el sentido común que de manera pretenciosa me asumo.

Creo que necesito un espacio donde poder almacenar las "cosas" que se me pasan por la cabeza y que dentro de muchos años mi mente probablemente no recordará. Imagino que me hará sentir culpable, o víctima. El tiempo lo dirá.

Ayer hubo en Chile un terremoto de grado 8,3 en la escala  Richter, repito, 8,3!! Eso debe ser como El Niño, La Niña, y el Espíritu Santo juntos. Esa desgracia me ha hecho ver que realmente tenemos suerte aquí. Inmensa suerte de no haber nacido en zonas influenciadas por la tectónica de placas, o desiertos, o huracanes, o parajes gélidos.

Existen dos tipos de convulsión. En Chile ha sido Física. En España ha sido, es y será Psíquica. Llevamos siglos lastrados con esa convulsión psíquica que nos provoca el "no ser el tonto", el ser jetas, el estar siempre maquinando cosas que en otros lugares ni siquiera conciben. Así nos va. La Teoría de la Picaresca me da la impresión de que, por fin (y no sé si decir "ya era hora"), nos está haciendo pagar un precio muy alto. Más vale tarde que nunca. Está tan extendida que alcanza a cualquier estrato social en este país.

En la parte de abajo de la pirámide, los gremios no cobran el IVA, por la única razon de que los clientes piden no pagarlo. Se estampan coches para cobrar el seguro... Total, me van a cobrar lo mismo, por lo menos que gasten.

En la parte media, el funcionariado de los pueblos está contento de que su amigo fulano le pida un favor porque sabe que algún día, a cambio, le reportará algo. Aunque sean unas morcillas o un par de días de carnét de socio para ir al campo a ver a su equipo del alma.  Resulta curioso ver el "Personal e Instransferible".

En la parte alta, el dispendio es impune. Se saben amparados por las leyes que ellos mismos o sus amigos crean, para poder hacer la mayor barrabasada imaginable. Adjudicar, expropiar, recalificar, enchufar, estafar, etc... 

En la parte más alta. La noble. La que todos pensábamos que no necesitaba de eso, porque viven una realidad distinta, paralela... Ha resultado ser tremenda y presuntamente falso, e incluso el Rey y su familia tienen ropa que guardar a los ojos del gran público.

Es un círculo vicioso. La parte baja se justifica diciendo que las partes media y alta también lo hacen. Las parte media y alta se justifican diciendo que ya que están ahí, sería de tontos no hacerlo, y que cualquiera de la parte baja también lo haría. Lo peor es que es cierto. El trinque supino con el que algunos se enriquecen es vergonzante. De la parte noble no digo nada, porque su realidad es paralela, y para lelos. No entiendo la defensa de la derecha retro a la monarquía. Con todos mis respetos, la monarquía de España se ha convertido en un feudo. Monarquía es algo parecido a lo que tienen en el norte de Europa, donde se conforman con lo que el pueblo les da "por ser vos quien sois". Aquí no, aquí tenían que rebasar la línea de la confianza y empezar a rentabilizar aún más su status. Que les vaya bien, pero en otra vida.

Entre tanto que escribo esto, la convulsión Física de Chile arroja datos ya estremecedores. Esa convulsión es la que hay que temer, porque no la controlamos. La Naturaleza nos supera, una y otra vez. Nos esconde la pelotita, y sin darnos cuenta nos sopla el billete.

La diferencia con la convulsión Psíquica es que los que interesadamente profesan la picaresca son los que nos tienen que temer a nosotros. Gente de bien. El 22M fue una buena manera de decir "aquí estamos", sin embargo, se están encargando de que no trascienda como tal.

Fin de la cita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario