sábado, 26 de julio de 2014

Retrocracia, o viajar en el tiempo.

En los albores de la III Guerra Mundial, el Vaticano coge aire como después de una "ahogadilla" en su intento por llamar la atención y se calza un 2x1. En lugar de matar dos pájaros de un tiro, Francisco y su pandilla van y fabrican dos Santos. Como no podía ser de otra manera (aunque debería), el gobierno español manda a la fiesta a un vergonzante equipo con más imputaciones que el Real Madrid Copas de Europa. Me reconforta pensar que esa gentuza corrompida por el poder se empeña en demostrar que aunque España es un estado aconfesional, los que están en el gobierno sí que se confiesan, pero solo en los templos de la Iglesia, no en los templos de la Justicia, que es donde debieran.
Desde hace bien poquito, pertenezco a la gran empresa española de la que donmariano y su gente se sienten orgullosos. Me jode mucho, y haré todo lo que esté en mi mano para no estar mucho tiempo, pero la realidad es que, a día de hoy, el mapa de parados de España es terrible y descorazonador. Y no me quejo, porque cuanto más al sur en el mapa, más negro está el panorama. El PP “ayuda” a los que se quieren ir en busca de algo mejor diciéndoles por ley que si en 6 meses no han vuelto, se quedarán sin Sanidad y sin prestación por desempleo. Hay que joderse. Ahora, "el que se va de Sevilla, más de seis meses, perdió su silla y todos los derechos que adquirió trabajando durante años". Me da lástima que no sean capaces de ver la realidad en la que decisión tras decisión perjudican al pueblo, pero me apena más aún que piensen que somos idiotas y que nos vamos a creer que son solamente decisiones erróneas, no premeditadas. Para lo bueno y para lo malo, hoy tenemos internet. Parece que no lo saben… quién sabe si antes de las elecciones generales se currarán un Erdogan y nos lo quitarán.
Históricamente, cuando la sociedad ha decidido que “Ya es suficiente”, ha sido suficiente. Y de manera más o menos ortodoxa se ilusiona con conseguir un cambio que inequívocamente es necesario. Sinceramente pienso que todo lo que hay que cambiar en España está ya tan incrustado que 2018 me parece pronto en el tiempo para que se consiga paso a paso un cambio de gobierno, una independencia del poder judicial, un enjuiciamiento de los que lo han hecho mal a sabiendas, una modificación global –casi en el sentido literal de la palabra- de leyes anti-todo creadas por la mayoría absoluta (electa, no olvidemos), medios de comunicación ultraenfrentados, privatizaciones, no-renovables, etc… Está todo tan viciado que conseguir sacar de la circulación a toda esa gentuza me parece utópico. Se necesitaría una última legislatura de mayoría absoluta esta vez de la izquierda “pseudo-radical” para hacer borrón y cuenta nueva en lo referente a leyes favorables a la ciudadanía en términos de Sanidad, Empleo, Medio Ambiente y Vivienda que a día de hoy están fuera de toda lógica en el siglo XXI, y posteriormente una mayoría simple y perpetua para no cometer los mismos errores y que las cosas se puedan aceptar o rechazar de manera consensuada en lo que hoy es más definitorio llamar Congreso de los Imputados. No sé, algo en sintonía con el puto sentido común que se supone que nos diferencia del resto de seres vivos.
La Retrocracia es un modelo político derivado de las mayorías absolutas, da igual el signo que sea. Su sociedad es guiada siglos hacia atrás en el tiempo hasta el feudalismo. Las únicas diferencias con una dictadura son que se vota en las urnas y que no manda una persona, sino un grupo de personas.
Si viajar en el tiempo era esto, por favor, destruyan la máquina.

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